5 errores que toda estrategia de email debería evitar
Bancorp · Digital4 min de lectura
Cinco errores comunes en email marketing, desde enviar sin permiso hasta no limpiar tu lista, y qué hacer en su lugar para que te lean en vez de reportarte.
Cada correo es una decisión de un segundo
La bandeja de entrada es un espacio personal. Frente a cada correo, la persona decide casi sin pensar si lo abre, lo ignora, lo borra o lo marca como spam. Esa decisión se apoya en quién lo manda y en si los correos anteriores de ese remitente valieron la pena.
Eso convierte al email en un canal de confianza acumulada. Cada envío suma o resta, y los errores que siguen son los que más restan.
1. Enviar sin permiso y a todos por igual
Las listas compradas, los correos de tarjetas de presentación agregados sin preguntar y los contactos de un evento que nunca aceptaron recibir nada son la forma más rápida de que tus correos terminen en spam. Quien recibe un correo que no pidió lo vive como una intrusión, y muchas veces lo reporta. Además, en México los datos personales están protegidos por ley, y tu aviso de privacidad debe decir para qué vas a usar el correo de cada persona.
Qué hacer en su lugar: pide el permiso de forma explícita, con una casilla que no venga marcada de antemano, y di qué va a recibir la persona y con qué frecuencia. Después segmenta. No le escribas igual a quien compró ayer que a quien descargó una guía hace un año.
2. Diseños que se rompen en el teléfono
Mucha gente revisa el correo en el teléfono, a ratos y entre otras cosas. Un correo pensado para la pantalla de una computadora llega con columnas encimadas, letra diminuta y botones imposibles de tocar, y casi nadie se toma la molestia de abrirlo después en otro dispositivo.
Qué hacer en su lugar: usa una sola columna, texto legible sin zoom y un botón grande para la acción principal. Antes de cada envío, pruébalo en varios servicios de correo, en el teléfono y en modo oscuro.
3. Pedir demasiadas cosas en el mismo correo
Un correo que invita a ver el catálogo, seguir las redes, leer el blog, aprovechar la promoción y contestar una encuesta reparte la atención hasta que no queda nada para ninguna. Frente a demasiadas opciones, mucha gente pospone la decisión, y en email posponer casi siempre equivale a olvidar.
Qué hacer en su lugar: define una sola acción principal por correo. Que el asunto, la primera línea y el botón apunten a lo mismo. Lo secundario puede ir más abajo, con menos peso visual.
4. Poner el mensaje clave dentro de una imagen
Algunos servicios de correo no muestran las imágenes hasta que la persona lo autoriza, los lectores de pantalla no pueden leer el texto que está dentro de una foto y un correo hecho de una sola imagen grande se parece a lo que mandan los spammers. Si la oferta vive solo en la imagen, para mucha gente no existe.
Qué hacer en su lugar: escribe en texto real lo importante, como la oferta, la fecha límite y el botón. Usa las imágenes para apoyar el mensaje y agrega a cada una un texto alternativo que diga lo esencial.
5. No limpiar ni medir la lista
Seguir enviando a direcciones que rebotan o a personas que llevan mucho tiempo sin abrir nada daña tu reputación como remitente, y eso afecta también a los correos que sí iban para gente interesada. Medir solo aperturas tampoco ayuda: algunos servicios de correo cargan las imágenes de forma automática, y ese dato dejó de ser confiable.
Qué hacer en su lugar: quita los rebotes permanentes, manda una campaña de reactivación a los inactivos y, si no responden, déjalos ir. Mide clics, respuestas y ventas. Y deja el enlace para darse de baja a la vista, que funcione con un clic y sin pedir contraseña. Quien no encuentra cómo salirse de tu lista te marca como spam, y una queja así pesa mucho más que una baja.
Por dónde empezar
Toma tu lista actual y pregúntate de dónde salió cada segmento. Si hay contactos que nadie recuerda cómo llegaron, sepáralos antes del próximo envío y escríbeles una sola vez para preguntarles si quieren seguir recibiendo tus correos. Los que digan que sí serán una lista más chica que te lee de verdad.