3 claves para tu estrategia de marketing en tablets y móviles
Bancorp · Digital4 min de lectura
Tres claves para diseñar campañas y sitios en pantallas táctiles, desde el contexto de uso hasta flujos que permiten terminar la acción en un toque.
La misma pantalla, momentos distintos
Tu cliente usa el mismo teléfono para comparar seguros en la noche y para buscar una farmacia abierta mientras camina. La tablet suele quedarse en casa, en el sillón o en la mesa del comedor, y muchas veces la miran dos personas a la vez. Diseñar «para móvil» como si todos esos momentos fueran uno solo es el error de origen de muchas campañas.
Las claves que siguen parten de cómo decide una persona con el pulgar y con la atención repartida.
1. Diseña para el momento de uso
En el sillón, con la tablet o con el teléfono en la noche, la persona tiene tiempo. Puede ver un video completo, recorrer una galería, comparar opciones y enseñarle la pantalla a quien tiene al lado. Ese contexto pide profundidad: fotos grandes, planos, recorridos, comparativos claros.
En la calle pasa lo contrario. La atención está partida entre la pantalla, el tráfico y lo que sigue en la agenda, y la mente busca atajos. Ahí la persona quiere la dirección, el horario, el precio o el botón para llamar, y quiere encontrarlo sin pensar.
Antes de diseñar, pregúntate en cuál de esos momentos te va a encontrar tu cliente. Si son ambos, necesitas dos caminos: uno que permita explorar con calma y otro que resuelva en segundos.
2. El pulgar manda, y la espera cuesta
En una pantalla táctil, lo que es difícil de tocar es difícil de hacer. Revisa esto en tu sitio y en tus anuncios:
- Botones grandes, con espacio alrededor, y la acción principal al alcance del pulgar.
- Formularios cortos, con el teclado correcto para cada campo (numérico para el teléfono) y el autocompletado activado.
- Textos legibles sin hacer zoom y nada importante escondido en menús dentro de menús.
- Ventanas emergentes que se cierran fácil o, mejor todavía, que no aparecen.
En la tablet cambia la postura. Se sostiene con las dos manos o se apoya en las piernas, y un botón que en el teléfono quedaba a mano puede quedar lejos. Revisa los dos tamaños; un diseño que solo se probó en el teléfono suele verse vacío o desacomodado en la pantalla grande.
La velocidad también es diseño. Cada momento de espera le da a la persona una razón para volver a lo que estaba haciendo, y en el teléfono esa otra cosa está a un deslizamiento de distancia. Prueba tu sitio en un teléfono de gama media con datos móviles, no en la computadora de la oficina con buen internet.
3. Que la acción termine ahí mismo
Entre la intención y la acción hay una distancia que se mide en pasos. Cada paso extra (crear una cuenta, cambiar de app, buscar la tarjeta, llenar otro formulario) es una invitación a dejarlo «para después», y lo que se deja para después rara vez se retoma.
El interés que despierta un anuncio vive en el presente. Mañana tu cliente tendrá otras prioridades, y una campaña que lo obliga a esperar compite contra todo lo demás que le pase en el día.
Por eso una campaña para pantallas táctiles debe cerrar en el mismo lugar donde despierta el interés:
- Un botón de WhatsApp con un mensaje ya escrito que la persona solo tiene que enviar.
- Pago con un toque mediante las carteras digitales que tu cliente ya usa.
- Compra como invitado, sin obligar a crear una cuenta.
- Llamada directa, ruta en el mapa o cita agendada sin salir de la página.
Cómo revisarlo esta semana
Abre tu campaña principal en tu teléfono, con datos móviles, de pie y con una sola mano. Cuenta cuántos toques hay entre el anuncio y la acción terminada. Luego pídele a alguien que no trabaje contigo que intente comprar o pedir informes mientras tú observas sin ayudarle: cada duda que tenga marca un paso que sobra.
Después siéntate con una tablet y revisa si la experiencia aprovecha la calma de ese momento o si es la versión del teléfono estirada. Si es lo segundo, empieza por darle a tu producto principal una galería y una comparación que valga la pena recorrer sin prisa.